Estoy buscando consuelo,
por el amor que he perdido;
porque me encuentro dolido,
porque me carcome el celo.
Yo nunca pensé perderla,
y hoy me encuentro en un infierno;
me lo imaginaba eterno,
y hoy me conformo con verla.
No me explico que ha pasado,
ni el motivo del ocaso;
por qué se ha roto ese lazo,
ni por qué me abandonado.
¿Qué acaso existe un tercero,
que me ha robado la vida?;
que come de mi comida,
que quiere ser el primero.
¿Acaso fue la rutina?
o no escuchar un te quiero;
se lo digo y se lo itero,
¡te adoro mi femenina!.
Me resigno que me deje,
su presencia me hace falta;
tristeza a la vista salta,
no dejaré que se aleje.
