Reclamo de una madre

Dime por qué Dios mío permitiste,
que mi niño la vida se quitara;
te has llevado al ángel que me ampara,
y con ello, la vida que me diste.

Me quedo sola con la duda, triste,
si fue mi culpa, la he pagado cara;
al diablo me impediste que ahuyentara,
no me diste más tiempo, no me diste.

Perdóname mi Dios si te he faltado,
me encuentro sin tu fe, desconsolada,
pues hoy que no lo tengo ya a mi lado;

me queda mucho menos que la nada,
espero que lo tengas a tu lado,
y al morirme, lo abrace en tu morada.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.