Tómame como agua que te encuentres y tú perdida en el desierto,
como abrigo que te encuentres y tú sin nada entre la nieve,
como antídoto único ante una muerte segura, ineludible;
como oxígeno cuando te pegue de frente un fuerte viento,
o cuando caigas a un abismo y ser aire que te eleve.
Tómame también con la calma de algo que hierve,
como un recién nacido entre tus brazos;
y procurando estar tan cerca en el que observes,
cómo mi amor por ti se hace pedazos.
