Voy extremadamente confundido,
caminando la rabia va conmigo;
quitarla de mi lado no consigo,
por cosas que me ciegan el sentido.
Soy en esta ocasión el elegido,
en donde vago muerto y sigo vivo;
por traición maquinada del amigo,
sin poder sujetar en el olvido.
Culpable de la fatal infidencia
pienso ha sido la falta de constancia
y también por la cruel indiferencia;
sin importar que cerca la distancia,
mis sentimientos piden indulgencia
y la furia me pide tolerancia.
