Confesión

Te quiero más que a mi vida,
más que a mi vida te quiero;
el mundo te doy entero,
porque te sientas querida.

Cuando te regalo rosas,
un brillo nace en tus ojos;
te muerdes tus labios rojos
y en tu sangre hay mariposas;
revoloteando nerviosas,
y en su santuario el corazón;
se encuentra la primavera,
en que esa ilusión primera
cantando junto a un gorrión;
en su letra la canción
pregona, está enamorado,
y que el estar a tu lado
es un acto de locura;
donde lleno de ternura
olvidas lo equivocado.

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