Cuánto he esperado este momento,
tu mirada cruzarse con la mía;
al fin se cumple el anhelado día
ante un acecho interminable y lento.
En el mirar expreso el sentimiento,
pues mi boca padece cobardía;
sólo mis ojos tienen valentía
y lealtad al corazón sediento.
Mira en ellos la pena de quererte,
en ellos mira, las palabras mudas,
palabras que se mueren por morderte;
que pueden aclarar todas tus dudas,
míralos por favor, cambia mi suerte,
míralos por favor… no los eludas.
