Mi pensamiento te dibuja ansioso,
y goza dibujando tu figura;
con el fino pincel de esencia pura,
y con talento etéreo, prodigioso.
Y dibujando tu contorno hermoso,
sobre el lienzo de un sueño de locura;
es el azul del cielo su tintura,
y en el plasma tu porte majestuoso.
Da retoque a tus labios suavemente,
a la sombra pequeña de tus senos,
a tu pelo cayendo displicente;
esos ojos tranquilos y serenos,
ya se encuadra en el marco de mi mente,
y se luce en el salón de desenfrenos.
